jueves, diciembre 22, 2011

El misterio

"Hay un viejo misterio en el universo:
¿Por qué la vida?
¿Para qué la creación?
Los intelectos se afanan, buscan
y no encuentran;
y como no encuentran
inventan teorías,
pero el antiguo misterio,
sólo al amor se revela;
a la conciencia iluminada por amor.
Privilegios de simples y sencillos,
como niños."

(Ami el niño de las estrellas)

martes, septiembre 06, 2011

Cometas...

He leído muchas cosas en mi vida, muchos relatos, muchos libros y varios cuentos. Fantasías ajenas que siempre dejan algo, bueno o malo. Pero no siempre despiertan en mí tal nivel de miedo, de congoja, de sentimiento. Dios, pero si casi me pongo a llorar. Leo mis palabras y me doy cuenta que aún siguen vacías. Aún no están completas, aún no dicen nada. Supongo que en algún momento dirán algo, pues de momento son sólo palabras, palabras que no salen de mi boca por cobardía y que se dejan caer a borbotones cohibidos entre estas y otras teclas, para luego, quizás después de algunos años, llenar algún vacío que todavía no identifico del todo. Creo que aún me falta vivir demasiado para que mis palabras digan algo realmente importante, no para mi, si no para ellos.

sábado, junio 18, 2011

Verás...


La vida, como acostumbráis a entenderla, no es más que una ilusión; la más bella, la más noble, la perfecta visión de algo que amáis, porque amáis la vida, vivir. En aquel lugar lejano y poco paralelo, la vida no transcurría así, no transcurría, no vivía. Allá lejos, las tibias tardes no se llenaban de atardeceres naranja, ni rojos, ni el sol se acunaba suavemente al filo de un horizonte eterno. Tampoco tiembla la semilla ante una furia ciega biselada en brisa, ni ante una indulgente ráfaga de cristalina belleza acuosa, líquida y fresca. No, allá no había nada de eso; solían burlar las noches los amaneceres, y dejábamos sin resolver cuánto amor nos atravesaba con la duda, y soltábamos las fieras vivas antes que cualquier sereno soneto. No se conocieron nunca las palabras, no se encontraron por ahí; las reemplazó una mente brillante, un espléndido sol negro que no necesitó jamás expresarse. En aquel lugar lejano, las mañanas no florecieron como pétalos bravos de armonía rebosantes, ni de lúcidos aromas floreciendo de entre los jardines, ¡no! qué decís, si el jardín botánico sobrepasó los sueños de unos y la belleza entera de otros. No, ni palabra de ello, las flores se dejaron para los funerales, si es que los hubiesen, pues la muerte es la más extraña y bienvenida de las visitas. De aquel lugar del que os hablo, intento y trato, no se parece en mucho al suyo, éste, tan alborotado no sé de qué. Las aves que surcan sus cielo son sólo aves, cuál el placer de ensalzarlas de prefacios que no os llevan a lado alguno, más que debajo de las mismas aves, de plumas cubiertas, feas. No, pero vosotros os empeñáis en capturar su vuelo en un instante, gélido, plasmado como mosca muerta en un papel, en una foto que colocáis detrás de sus narices, en caso de olvidar el respiro de ese momento, bajo unas aves feas. Allá no fotografían, no capturan, pues no se comprende ese afán vuestro de poseerlo todo, y si lo perdéis, imitarlo parecido, alcanzable, símil. Pues os complicáis la existencia, puesto que año próximo, las mismas aves hediondas a pluma surcarán los mismos cielos para recorrer los mismos lugares, de modo que vosotros os podáis fotografiar todos los años en el mismo sitio, y no os olvidéis ese soplo que os enamoró. En aquel lugar lejano -y ajeno-, valga contaros que no podéis comprar, pues como ya os de he dicho, ni palabras tienen y esperáis dinero. Dinero de ningún tipo, pues no se ha logrado asimilar aquel concepto vuestro de valor, de oro ni de costo. Os imaginaréis que no sé -ni creo comprenderos nunca- eso de dar para recibir, eso de ojos y ojos y dientes, ni qué diantres. Si pan queréis, pues pan haced, sino, morid de hambre - y de sed, os encargo la sequedad esa del pan amasado-.
En fin, de todos modos no os emocionéis tanto, puesto que de ninguna manera saldrán de este lugar suyo tan problemático- y cursi, si me lo permitís-. De manera que este monólogo es inútil y además, estúpido.

sábado, junio 04, 2011

Behind...

La luz se va sofocando,
si, la luz.
Y las piernas de aquel vino,
marchitando.

Nos amamos para saber
qué es la soledad,
y así seguir juntos.

Se ve un fantasma en el horizonte.

La perspectiva intacta,
la palabra única,
el sonido exacto...
Más de nosotros mismos.

Bautizando el blanco por el blanco,
la pureza por tu divinidad,
el claro del cielo, el negro.

Figuras ésas tras los párpados,
se ve tu fantasma en aquel horizonte...

miércoles, junio 01, 2011

Ayer, mañana, nunca, hoy es mejor.

¿Existen los amores eternos?
Existen posibilidades de volver, de seguir y de llorar.
Han otros, quizá, tomado caminos aquellos.
¿Puedo yo ser igual?

No me mires a los ojos,
algo intento de ocultar.
No me digas lo que es correcto,
no corrijas lo que está mal.

Si tu no puedes apaciguar mis furias,
¿Quién más me va a amar?
Si mis pasos son contados
y todos hacia un mismo lugar.

Han tomado otros,
senderos hacia el olvido,
el odio y la pasión.
Y yo me siento en el camino,
esperándote, amor.

domingo, mayo 22, 2011

Mi sangre

Detesto los momentos en que la razón no alcanza,
el corazón no grita y el espíritu descansa;
detesto la manía de las lágrimas
de lastimar los besos con gotas amargas.

No considero al hombre ni dios ni esclavo,
ni a su nombre mito, ni a su historia pasado.

Repudio las voces que se han callado,
por miedo, por fatiga,
por falta de un descanso;
desprecio los amantes que nos han engañado,
que nos miras y nos tocan,
tras un cuarto encerrados.

No caminó en vano el viejo, el sabio ermitaño,
que gritó en silencio por una raza brava,
pues no quisieron seguir las fieras en cerradas,
llorando en júbilo, lanzaron el alma bajo las garras.

Detesto los momentos en que la razón no es clara,
el corazón cobarde y al alma achicada.
...Gritando sin aliento voy andando,
mi pecho al cielo, luchando a puño cerrado.

domingo, mayo 15, 2011

Una gota



Hay una gota de agua alojada bajo la comisura,
una gota entre las arrugas de la piel,
una gota que no alivia sequedad ni aridez.

Hemos preguntado muy pronto,
de qué se trata este juego;
nos han vaciado una gota por cada pregunta,
una gota hirviendo por cada vez que nos hemos equivocado.

Han caminado muchas veces,
muchas personas los mismos caminos;
miles de veces en distintas direcciones y distintos propósitos;
nunca llegando a ninguna conclusión

Existen límites infinitos que no deberíamos traspasar,
ni por capricho ni por casualidad;
hay una gota de agua en cada fisura de éstos límites,
una gota que guarda un fracaso similar.

Hubieron lugares amenos,
lugares extraños y lugares incómodos;
crecieron en ellos, recuerdos amenos,
recuerdos extraños y recuerdos incómodos.

Hay una gota de agua alojada en la comisura de unos labios,
una gota de agua señalando una arruga irremediable,
una gota marcada en la profundidad deste pasado ya olvidado,
gotas de agua danzando en la oscuridad...